Abimar Colón Martínez
OFICIAL DE DESARROLLO
Abimar Colón Martínez es una educadora, gestora cultural y artista visual natural de Humacao, Puerto Rico. Comenzó a estudiar dibujo y pintura a los siete años de edad de la mano de varios artistas de su pueblo y continuó su educación artística, aprendiendo a aplicar una variedad de medios, en la Escuela Especializada en Bellas Artes de Humacao, en la Universidad de Puerto Rico y en la Liga de Arte de San Juan. Posee un bachillerato en Educación Secundaria en Historia y Derechos Humanos de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y una maestría en Gestión y Administración Cultural de la misma institución.
Se ha desempeñado como maestra de arte, historia y geografía; trabajando con estudiantes desde el nivel preescolar hasta el secundario. Asimismo, ofrece talleres que combinan las prácticas de archivística participativa con las artes visuales y la preservación de memorias comunitarias. La fotografía documental comprende gran parte de su quehacer artístico ya que desde sus quince años documenta actividades culturales, laboratorios creativos, procesos artísticos y las maravillas, a veces menospreciadas, de la vida cotidiana. Además, cuenta con experiencia diseñando material publicitario y creando contenido audiovisual para proyectos de gestión cultural como los Juntes de Escuelas Rescatadas, el Encuentro Puertorriqueño de Gestión Cultural 2024, La Teatralidad Archivística de la Colección Victoria Espinosa, la Fundación Ismael Rivera, entre otros (en el caso de los últimos dos proyectos, colaboró también como archivista).
Como parte de su proyecto de conclusión de maestría desarrolló el Archivo de las Memorias de las Escuelas Cerradas en Puerto Rico, un sitio web dedicado a recordar y reimaginar las escuelas cerradas del archipiélago. Desde 2025, forma parte de un grupo interdisciplinario e intergeneracional de educadoras, investigadoras y creadoras que organizan juntes que convocan a líderes y visionaries que rescatan edificios escolares abandonados en Puerto Rico.
Aunque valora cada una de las oportunidades que la vida le presenta, el calificativo que más orgullo le provoca es el de “nieta” pues las historias que escuchó y las experiencias que vivió - y aún disfruta - en el barrio Antón Ruiz de Humacao junto a sus abuelos y familiares informan sus sueños y le dan propósito a su trabajo.

